Capítulo 119

—¡Guau!— dice Laila, sonriéndome ampliamente y apretando mis manos mientras me siento sobre mi trasero. —Esto es una locura.

—¿Puedes sentirlo?— pregunto, riéndome un poco mientras Laila —un poco absurdamente— mira hacia arriba, sintiendo algo diferente en su frente y tratando de verlo. Le conjuro ...

Inicia sesión y continúa leyendo