Capítulo 132

Anton, Laila y yo cruzamos lentamente el páramo fuera del palacio de la Muerte.

La luz de las tres lunas nos ilumina, casi como si se hubieran reunido para observarnos. Miro hacia arriba, mis ojos se detienen en la luna creciente, que siempre fue mi favorita. Sonrío, sabiendo ahora por qué, conside...

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