Capítulo 15

—Bueno, entonces— dice Anton, balanceando sus pies mientras se sienta en el mostrador junto al fregadero mientras me cepillo los dientes—. Primero vamos a casa de Laila para desayunar, con suerte obteniendo algo de información sobre qué demonios está pasando, y luego nosotros…—duda aquí, sin saber e...

Inicia sesión y continúa leyendo