Capítulo 16

—No fui exactamente traído desde casa —dice Anton con una pequeña sonrisa, mirando a Laila y claramente disfrutando de sí mismo—. Pero tampoco fui llamado.

—Entonces, ¿de dónde vienes? —pregunta Laila, mirándolo con sus ojos grandes. Sus iris marrones oscuros, noto con curiosidad, son más grandes q...

Inicia sesión y continúa leyendo