Capítulo 20

—Primero —dice Anton, levantando un dedo mientras comienza a nombrar sus condiciones, lo suficientemente lento como para que casi gruñe junto a mi lobo—. Puedes hacer esta petición sobre una chica, solo una. Las demás están libres. No voy a dejar que controles mi corazón a cada paso, Princesa.

—Est...

Inicia sesión y continúa leyendo