Capítulo 24

—Oh, vamos, dudo seriamente que yo sea el tipo de Nic— murmuro, quitándome los guantes antes de alcanzar mi corona, levantándola de mi cabello y moviéndome hacia mi tocador para dejarla allí.

Empiezo a sacar algunas horquillas que se clavan en mi cuero cabelludo cuando de repente jadeo, un frío hel...

Inicia sesión y continúa leyendo