Capítulo 46

Le lanzo una mirada fulminante a Orion mientras nos materializamos fuera de la puerta de Laila. Anton se presiona contra mi costado, el cosquilleo de su presencia contra mi cadera me hace saber que está ahí y que ha vuelto a un tamaño relativamente normal.

—Sabes —digo, levantando una ceja hacia Or...

Inicia sesión y continúa leyendo