Capítulo 56

Anton se acerca a mí, poniendo una mano fantasmal en mi hombro mientras miro el piano, con las rodillas bloqueadas, todo mi cuerpo tenso y comenzando a temblar ligeramente.

—Tranquila, chica —murmura, calmado y suave.

Lo miro, entrecerrando los ojos con una mirada de reproche.

—Deja de hablarme c...

Inicia sesión y continúa leyendo