Capítulo 87

Orion y Laila siguen mirándome, boquiabiertos y horrorizados.

Anton sonríe y lentamente comienza a caminar hacia mí, sacudiendo la cabeza como si fuera lo mejor que ha visto en su vida. Una pequeña y temblorosa sonrisa empieza a dibujarse en mis labios mientras él pasa un brazo alrededor de mis hom...

Inicia sesión y continúa leyendo