
Los Saint Clear
Novita89 Escritora · En curso · 40.0k Palabras
Introducción
Capítulo 1
SLOANE
Tres años estudiando en Raven District, una ciudad que ahora siento como mi casa, una ciudad que me cambió la vida, una ciudad que me dio la libertad que necesitaba y ansiaba desde hace mucho tiempo.
Pero, sobre todo, una ciudad que me enseñó de lo que puedo ser capaz, la cual me abrió las puertas a un mundo que jamás imaginé. Mi vida pasó de ser simple, sencilla y aburrida a una llena de adicción, caótica y divertida.
Si Celia y yo jamás hubiéramos coincidido, seguramente seguiría la misma rutina de siempre; todo en mi vida sería tan aburrido y… normal.
Sin embargo, ahora me mantengo ocupada en mantener esta doble vida entre las sombras, escondida de aquellas personas que no lo comprenderían, y en aparentar que Sloane Iversen sigue siendo la misma chica educada y de familia que la sociedad conoce.
Pero la cual me encanta. Me siento libre y llena de vida, no como en Valedonia, donde jamás quisiera regresar, pero a donde muy pronto tendría que hacerlo.
Al llegar a Raven District, lo primero que hice fue buscar un empleo de medio tiempo, aunque no lo necesitara, puesto que mi padre cubría todos mis gastos.
Sin embargo, no pensaba pasarme todo el tiempo solo estudiando, y rápidamente conseguí uno en una cafetería cerca de la universidad.
Llevaba un mes trabajando ahí; Celia ya me había dicho que dejara ese trabajo simplón y buscara algo más acorde a mi personalidad, y aunque algunas veces me habló sobre el lugar donde ella trabaja, siempre me negué.
Me negaba a ir, porque algo dentro de mí me decía que entrar a ese lugar cambiaría mi vida por completo y no me equivoqué. Sin embargo, algo estaba a punto de llevarme por ese camino y sería inevitable entrar y no caer en la tentación.
Era un día bastante pesado, mucha gente por todos lados, los comensales no dejaban de llegar. De pronto entró un hombre demasiado bello como para ignorarlo y no perderlo de vista y, para mi buena suerte, que creí en ese momento, me tocó atenderlo.
Sin mirarme, ordenó un expreso doble; su acompañante, otro hombre igual de mal encarado, pero quien sí tuvo el gesto de al menos pedirme su café, por favor. Solo dije que en un momento regresaba y corrí a pedir la orden.
Pero Hannah, quien siempre había estado celosa de mí, en cuanto fui a entregar los cafés, me hizo tropezar y terminé derramando todo al primer hombre. Traté de resarcir los daños limpiando su entrepierna, donde precisamente se encontraba todo el líquido.
Entonces me di cuenta de dónde se encontraba mi mano. Me detuve de inmediato, mirando la cara iracunda del hombre. Quien no dejaba de mirarme como si quisiera matarme ahí mismo.
Traté de pedirle disculpas, pero entonces me tomó de la mano con fuerza y me levantó de un solo tirón.
—Será mejor que no vuelvas a tocarme —habló entre dientes—, no tienes idea de lo que te puede pasar. —Fruncí el ceño, ni que lo quisiera tocar a propósito.
—Solo trataba de limpiar el café, no entiendo por qué se pone así, señor. No fue mi intención y…
—Seguro eres otra de las muchas tantas zorras que quieren meterse en mi cama y…
No me pude aguantar y le solté una bofetada, que seguro le hizo ver estrellas, porque hasta a mí me quedó doliendo la mano. Se quedó con la cara ladeada, mientras una sonrisa siniestra aparecía en su rostro.
Estaba a punto de decirle todo lo que se merecía, cuando Robert, el dueño de la cafetería, apareció. La cafetería se había quedado en completo silencio y ni siquiera lo había notado.
—Lo siento mucho, señor —lo miraba con miedo; es más, ni siquiera lo miraba a los ojos—. Esto no volverá a suceder —entonces me miró a mí—. Retírate, ahora —fue más que una orden.
Estuve a punto de replicar, de decir que solo había sido un maldito accidente y que esa bofetada se la merecía, pero ni siquiera me dejó defenderme. Lo único que hice fue mirar con odio al hombre e irme. Unos minutos más tarde llegó Robert.
—Lo siento mucho, Sloane, pero te tengo que despedir. Eres una buena empleada y aprendes rápido; sé que encontrarás empleo en otro lugar, pero si te mantengo aquí, corro el peligro de perder mi cafetería. —En verdad parecía afectado.
—Robert, por favor, solo dame una oportunidad, no te he fallado, todo fue por culpa de…
—Lo sé, sé que fue Hannah quien provocó todo esto, pero en verdad, no quieres meterte con ese hombre. Además, lo golpeaste; en serio no sé qué es lo que pensabas al hacer eso.
—Solo me estaba defendiendo, no sé con qué clase de mujeres esté acostumbrado a tratar, pero definitivamente, a mí no me va a tratar así.
—Sloane, en verdad. Él es…
—No me importa quién sea, y aunque fuera el maldito rey, no puede hablarle así a cualquiera; además, fue un maldito accidente que yo ni siquiera provoqué.
—De cualquier manera, no puedes seguir aquí; si se da cuenta de que no te despedí, puedo perderlo todo. Te puedo recomendar en otro lugar, pero…
—Entiendo —hablé con molestia—. No te preocupes, Robert, no necesito que me recomiendes con nadie, yo misma buscaré otro trabajo. —Tomé mis cosas y salí por la puerta trasera.
Hannah se encontraba ahí con una sonrisa triunfal. Como ya no me importaba nada, me acerqué a ella; estaba a punto de burlarse de mí, pero solo le di una bofetada, que la dejó con las palabras en la boca y la rabia atravesada.
—Lograste que me echaran, pero te aseguro que esto no se va a quedar así, Hannah, ya lo verás.
Me di la vuelta, dejándola con la palabra en la boca; no necesitaba escuchar sus estupideces. En cuanto llegué a la calle, me di cuenta de que el estúpido que me había hecho perder mi trabajo se encontraba ahí. Así que lo encaré,
—A ti te estaba esperando —dijo mientras yo caminaba directo a su auto. Su enojo era evidente, pero el mío también se encontraba en su punto más alto.
—Pues ya logró lo que quería, me echaron de mi trabajo, y como no merece una pizca de respeto… —Estaba a punto de soltarle otra bofetada, pero esta vez, detuvo mi brazo a tiempo.
En un segundo, pasé de estar frente a él a estar acorralada entre su auto y él.
—Nos volveremos a ver, señorita, y la próxima vez, no seré tan gentil. —Dejó un beso en el dorso de mi mano, me hizo a un lado y subió a su auto como si nada. ¿Qué mierda significa eso?
—¡Imbécil! —grité, como si eso le fuera a hacer algún daño.
Las personas que pasaban me miraban con… pena, como si ya estuviera sentenciada a muerte. Quizá las palabras de Robert las debí haber tomado más en serio.
Fue en ese momento cuando decidí llamar a Celia. Y fue así como mi destino quedó sellado.
Últimos capítulos
#35 Capítulo 35 EL PASADO ESTÁ DE REGRESO
Última actualización: 2/20/2026#34 Capítulo 34 VERDADERAS INTENCIONES
Última actualización: 2/20/2026#33 Capítulo 33 UN TRÁGICO FINAL
Última actualización: 2/20/2026#32 Capítulo 32 SIGUE AQUÍ
Última actualización: 2/20/2026#31 Capítulo 31 ¿QUÉ ES LO QUE SIGUE?
Última actualización: 2/20/2026#30 Capítulo 30 LA ESPERA ETERNA
Última actualización: 2/20/2026#29 Capítulo 29 MENTIRAS
Última actualización: 2/20/2026#28 Capítulo 28 PARTIDA GANADA
Última actualización: 2/20/2026#27 Capítulo 27 TODO TERMINÓ
Última actualización: 2/20/2026#26 Capítulo 26 ESCAPAR, MORIR O VIVIR
Última actualización: 2/20/2026
Te podría gustar 😍
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario
En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...
Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.
George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.
Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!
Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.
Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.
—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?
George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!
—Me temo que eso es imposible.
Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El regreso de la princesa de la mafia
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Remedio de Medianoche del CEO
Mi nombre es Aria Harper, y acabo de atrapar a mi prometido Ethan acostándose con mi hermanastra Scarlett en nuestra cama. Mientras mi mundo se desmoronaba, ellos planeaban robarme todo—mi herencia, el legado de mi madre, incluso la empresa que debería ser mía.
Pero no soy la chica ingenua que creen que soy.
Entra Devon Kane—once años mayor, peligrosamente poderoso, y exactamente el arma que necesito. Un mes. Un trato secreto. Usar su influencia para salvar mi empresa mientras descubro la verdad sobre la "muerte" de mi madre Elizabeth y la fortuna que me robaron.
El plan era simple: fingir mi compromiso, seducir información de mis enemigos, y salir limpia.
Lo que no esperaba? Este multimillonario insomne que solo puede dormir cuando estoy en sus brazos. Lo que él no esperaba? Que su arreglo conveniente se convertiría en su obsesión.
A la luz del día, es un maestro de la indiferencia—su mirada deslizándose más allá de mí como si no existiera. Pero cuando cae la noche, está levantando mi vestido de encaje, sus manos reclamando mis pechos a través del material transparente, su boca encontrando el pequeño lunar en mi clavícula.
—Eso es—susurra contra mi piel, con la voz tensa y ronca—. Dios, te sientes increíble.
Ahora las líneas están borrosas, las apuestas son más altas, y todos los que me traicionaron están a punto de aprender lo que sucede cuando subestiman a Aria Harper.
La venganza nunca se sintió tan bien.












