Capítulo 16 Capítulo 16

El resto de la semana fue perfecto.

Demasiado perfecto. Desayunos con tostadas quemadas que Sergio se negaba a dejar de intentar. Noches enredados en sábanas que olían a los dos. Mañanas donde me despertaba con su mano en mi vientre y su respiración en mi nuca y esa sensación absurda de que el ...

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