Capítulo 29 Capítulo 31

Regina firmó la disculpa pública un jueves por la mañana en la oficina de Valentina, rodeada de abogados que le costaban más por hora de lo que ganaba en una semana, con la cara de una mujer que acaba de morder una fruta podrida y no puede escupirla porque todo el mundo la está mirando.

Pero no...

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