Capítulo 31 Capítulo 32

Regina firmó todo. La disculpa pública, la orden de restricción, el reconocimiento formal, la compensación. Seis páginas con su nombre al pie, tembloroso pero legible, mientras yo la miraba desde el otro lado de mi escritorio con la satisfacción fría de un hombre que acaba de ganar una guerra.

Pero...

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