Capítulo 49 Capítulo 49

Luna

Mateo me despertó a las cinco y cuarenta y tres metiéndome un dedo en el ojo.

—Mami. Hambe.

—Mateo, se dice hambre. Con erre.

—Hambe.

—Estamos trabajando en eso.

Santiago seguía dormido en la otra cuna con la boca abierta y el pañal probablemente destrozado, porque Santiago era el tipo de beb...

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