Capítulo 49 |Capítulo: La huida|

|Capítulo: La huida|

Empaqué todo lo que pudiera necesitar y llevar en mi coche, no dejé nada esencial que fuera de Izan.

Susana estaba sentada en mi cama e Izan estaba a sus pies, moviéndose como una pequeña lombriz muy feliz.

—Hay que darle mérito, dicen que los niños y los bebés no se parec...

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