Capítulo 30 Capítulo 28

—Bien; pero borra esa sonrisa de victoria de tu cara —aunque me gusta esa sonrisa, también me irrita, y me dan ganas de golpearlo.

—Sí, señora —hace un ademan militar y luego sonríe.

Por supuesto que sonríe, se salió con la suya. Olímpicamente.

Comimos con una charla trivial de por medio, a veces...

Inicia sesión y continúa leyendo