Capítulo 43 Capítulo 41

—Lina, tu teléfono —escucho hablar a Sole, mientras me zarandea para despertarme.

—¿Qué? ¿Qué hora es? —pregunté desorientada.

—Son las tres de la tarde. Dormiste todo el día.

—¿A qué hora llegaste? —índago conforme froto mis ojos.

—Hace un ratito. ¿Puedes atender el teléfono, que no deja de son...

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