Capítulo 177: Escapándose de la mansión

El tercer día amaneció con una luz grisácea que se filtraba por las pesadas cortinas de terciopelo de la mansión Sterling. Era el último día de la convivencia obligatoria, y la presión en mi pecho se había vuelto casi física, un nudo que se apretaba con cada hora que pasaba en este lugar. Me despert...

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