Capítulo 215: Confesiones entre Suero y Sombras

Damián no se movió de su posición junto a la puerta. Su silueta, recortada contra la luz aséptica del pasillo que se filtraba por la pequeña ventana de cristal reforzado, parecía la de un espectro.

—A veces pienso que el destino tiene un sentido del humor muy retorcido —comenzó Damián—. Aquí estamos...

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