Capítulo 220: Quemar el tablero

Al bajar del auto, sentí que mis piernas no me pertenecían; caminaba como una autómata, apretando contra mi pecho la caja de metal que contenía la destrucción de nuestra identidad. El peso de la caja parecía aumentar con cada paso, como si el plomo de los secretos de Edward Sterling estuviera intent...

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