Capítulo 222: La noche de los fantasmas

El interior del blindado era un santuario de cuero y tecnología. Marcus iba al volante, con esa rigidez profesional que solo un jefe de seguridad de su calibre podía mantener mientras, por el retrovisor, observaba una de las escenas más ridículas de su carrera.

En el asiento trasero, Damián y yo est...

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