Capítulo 270: El Compás de un Milagro

El área de maternidad del Hospital Central olía a desinfectante de limón y a café quemado de máquina, pero a diferencia de la sala de urgencias que tan bien conocíamos Damián y yo, aquí el ambiente vibraba con una electricidad completamente diferente. No era la tensión paralizante de la pérdida, ni ...

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