Capítulo 21 Dormir sin tocarme

―La regla sigue en pie.

Nicolás dejó las llaves sobre la barra de mi cocina y me miró como si acabara de imponerle una condena.

―Lo sé.

―Duermes conmigo, pero no me tocas.

―También lo sé.

―Ni aunque yo me acerque dormida.

―Mara.

―Estoy aclarando.

―Estás buscando una grieta para poder acusarme mañana...

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