Capítulo 24 Lo que no estaba escrito

—No te confundas. Elegirte ahora no significa elegirte para siempre.

Nicolás no se apartó. Su mano seguía en mi cintura y yo continuaba frente a él, usando una lencería que había comprado para sentirme valiente y que, en ese momento, solo me hacía consciente de cada centímetro de piel.

—No te pedí p...

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