Capítulo 25 Lo que no puedo controlar

—¿Y si esta noche no quiero aprender nada de ti?

Nicolás permaneció inclinado frente a mí, con la boca a pocos centímetros de la mía.

—Entonces no te enseño.

—¿Así de fácil?

—No. Pero sí de claro.

—Quiero una cita.

Miró el menú abierto sobre la mesa.

—Estaba organizándola.

—Ese es el problema.

—¿Que...

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