Capítulo 29 Siete noches

—Eso no fue romántico.

Nicolás todavía tenía las manos en mi cintura.

—No intentaba serlo.

—Decir que no sabes cómo dejarme ir suena a secuestro con buena dicción.

—Quise decir que no sé cómo fingir que esto puede terminar sin importarme.

—Eso es peor.

—Es más honesto.

Me aparté y recogí su camisa d...

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