Capítulo 31 La llave

—No voy a aceptar una llave.

Nicolás miró el objeto que yo sostenía entre dos dedos.

—No te la ofrecí.

—Estaba sobre mi almohada.

—Porque llegaría tarde y necesitabas entrar.

—Podías dejarla con el portero.

—No dejo llaves con desconocidos.

—Pero sí con mujeres que llevan tres noches durmiendo conti...

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