Capítulo 40 Lo que sí puedes imaginar

—¿Lo golpeaste?

Abril abrió la puerta con un cepillo de dientes en la mano.

—No.

—¿Rompiste algo?

—Tampoco.

—Entonces no entiendo por qué vienes antes de las nueve.

Entré sin invitación.

—Nicolás reservó un viaje para mi cumpleaños hace tres meses.

Abril dejó de caminar.

—¿Antes del manual?

—Sí.

—¿A...

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