Capítulo 48 Ninguna fecha es una promesa

—Compré condones.

Nicolás dejó la taza a medio camino de la boca.

—Buenos días para ti también.

—No sabía cuál elegir, así que compré tres cajas y ahora parezco responsable de un burdel pequeño.

—También compraste lubricante.

—La mujer de la caja me hizo recomendaciones con demasiado entusiasmo.

—¿Q...

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