Capítulo 63 Lo que no pienso imaginar

―Dijiste que llamarías a las once.

El mensaje llevaba veinte minutos enviado y seguía sin marcarse como leído.

Dejé el teléfono boca abajo sobre la cama. Lo levanté ocho segundos después.

Nada.

La presentación en Puebla había terminado bien. Firmé ciento diecisiete libros, respondí seis preguntas so...

Inicia sesión y continúa leyendo