Capítulo 66 La ciudad no es la respuesta

―No voy a prometerte que me quedaré solo porque acabamos de acostarnos.

Seguíamos en la cama. Yo tenía la sábana sobre el pecho y Nicolás el correo abierto entre las manos.

―Eso fue brutalmente poco romántico.

―También fue honesto.

―Podías empezar con “lo voy a considerar”.

―Lo voy a considerar.

―Ah...

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