Capítulo 87 Quedarme sin perderme

―No quiero seguir viviendo de una maleta.

Nicolás dejó las llaves sobre la barra de mi departamento temporal en Ciudad de México.

―Yo tampoco.

Habían pasado seis semanas desde que aceptamos trabajos en ciudades distintas. Seis semanas de trenes, vuelos, noches en Guadalajara, tres días míos en Ciuda...

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