NovelaGO
MARCADA POR LA MAFIA

MARCADA POR LA MAFIA

maria de la hoz · En curso · 122.4k Palabras

837
Tendencia
14.3k
Vistas
885
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Maximiliano Salvatore es el amo del submundo criminal: frío, calculador y sin piedad. Su pasado está manchado de sangre y dolor, y su presente se sostiene sobre el miedo que inspira su nombre. No confía en nadie. No ama a nadie. Hasta que un error lo obliga a cruzarse con ella y su mundo cambia.
Sabrina Gutiérrez jamás imaginó que su vida cambiaría por culpa de las deudas de su padre. Lo que comenzó como una visita para salvar a su hermana termina con ella atrapada en las garras del hombre más peligroso de la ciudad. No es sumisa, no se rinde, y su rebeldía es justo lo que desata en Maximiliano un interés inesperado… y mortal. Logrará Sabrina conquistar el corazón de Maximiliano.
Él le advirtió que no podía escapar. Ella saltó al vacío antes de ceder. Pero con el destino no se negocia… y ahora están unidos por algo más poderoso que el odio: el deseo.
Entre traiciones, secretos, y una guerra de mafias donde nadie está a salvo, Sabrina y Maximiliano descubrirán que amar puede ser más letal que cualquier bala.
¿Hasta dónde puede llevarte una deuda? ¿Y cuánto estás dispuesto a perder cuando te enamoras de tu peor pesadilla?

Capítulo 1

La noche olía a pólvora.

Una brisa pesada recorría los callejones industriales del puerto, trayendo consigo el hedor salado del mar mezclado con el humo de aceite quemado. En el muelle 17, los reflectores de las grúas industriales parpadeaban como ojos cansados en medio de la oscuridad. Las sombras se alargaban y encogían con cada destello, proyectando figuras distorsionadas sobre los contenedores de metal que se apilaban como gigantes dormidos.

Maximiliano Salvatore se encontraba en medio de ese caos, con la mandíbula tensa y los ojos encendidos de furia. Vestía de negro, con una chaqueta de cuero manchada de sangre seca y el arma aún humeante entre las manos. A su lado, con el rostro bañado en lágrimas y sangre, estaba ella: su mujer. La única que había logrado arrancar una sonrisa genuina de su rostro endurecido por los años. Su esposa, su luz, la que cargaba en su vientre la promesa de un futuro distinto.

Todo había salido mal.

Aquella noche, Maximiliano había acudido al puerto para supervisar personalmente una entrega importante de armas que su padre había negociado con un contacto ucraniano. Era una operación sencilla. Rutinaria. Pero nada en esa noche era común. Las estrellas parecían ocultas, como si el cielo mismo presintiera la tragedia que se avecinaba.

Los hombres de Lorenzo Bianchi estaban escondidos entre las sombras, como ratas acechando el festín. No fue una emboscada cualquiera. Fue una ejecución. Precisa, cruel, orquestada con alevosía. Y Lorenzo, el cobarde de voz elegante, no se dignó a aparecer. Envió a sus perros, a sus soldados, a hacer su trabajo sucio.

El primer disparo resonó como un trueno que partió la noche. Luego vinieron los gritos, el estruendo del metal, el silbido de las balas rebotando contra los contenedores. Maximiliano había sentido la vibración del suelo antes siquiera de oír el estallido. Su instinto lo llevó a cubrir a su mujer con el cuerpo mientras desenfundaba su pistola.

—¡Cubran los flancos! —gritó Martín Fiore, su mano derecha, desde el costado del muelle. Sus hombres comenzaron a responder el fuego enemigo con una precisión brutal.

La balacera fue una danza de muerte. Maximiliano, con los dientes apretados, se movía como un lobo en la oscuridad. Cada disparo era una promesa de venganza. El sudor le resbalaba por la frente, mezclándose con la sangre que salpicaba desde todas las direcciones. Sus botas resonaban sobre los tablones metálicos, cada paso un eco de furia.

Su padre, don Salvatore, veterano de mil guerras, intentaba coordinar la defensa desde el lado izquierdo del muelle. Pero era tarde. Una bala atravesó su pecho. Maximiliano lo vio caer como un árbol arrancado de raíz.

—¡¡Noooo!! —Su rugido fue un alarido que cortó la batalla como un relámpago. Corrió hacia él, esquivando balas, con el corazón latiendo a un ritmo inhumano.

—¡¡Papá!!…

Se arrodilló junto al cuerpo de su padre. Sangre, demasiada sangre. El viejo respiraba con dificultad, la mirada nublada. Sus labios se movieron apenas.

—No... dejes... que ganen... —Susurró.

La muerte se lo llevó antes de que Maximiliano pudiera responder. En ese instante, algo dentro de él se quebró para siempre.

Sin pensarlo, giró con la pistola en alto y disparó. Cinco veces. El asesino de su padre cayó al instante, con el rostro desfigurado por el plomo. El retroceso de cada disparo retumbó en sus huesos, pero era la única forma de no gritar. De no volverse loco.

Entonces lo oyó.

Un grito. Agudo. Desgarrador.

Giró la cabeza y la vio. Su mujer estaba de rodillas, sus manos extendidas, como si aún intentara detener la bala que ya la había atravesado. Detrás de ella, un sicario enemigo con una escopeta humeante. Ella cayó de lado, sus ojos clavados en los de Maximiliano.

—Max... —Susurró, apenas audible.

El mundo se detuvo.

El ruido cesó, como si el tiempo se hubiese congelado. Maximiliano no escuchaba los disparos, ni los gritos, ni las órdenes de Martín. Solo el silencio. Y su respiración, entrecortada. Caminó hacia ella como un autómata. Se dejó caer a su lado, temblando, con la pistola colgando inútil.

Sus manos buscaron las de ella, todavía tibias. En su vientre, una mancha roja crecía lentamente. El hijo que no llegaría a nacer. El futuro que se desangraba junto a ella.

—Perdóname... —Susurró él.

—Te amo, Max, nunca me olvides—. dijo ella entre susurros.

Ella sonrió. Un gesto leve, casi invisible. Luego, nada.

El grito que Maximiliano soltó fue inhumano. Un rugido primitivo, nacido del dolor más profundo que un hombre puede soportar. Martín llegó a tiempo para detenerlo de lanzarse hacia la línea de fuego.

—¡No puedes morir aquí! ¡No ahora! —le gritó, mientras lo arrastraba hacia la cobertura.

Los hombres de Maximiliano contraatacaron con furia renovada. Las balas volaban en todas direcciones, pero la rabia les daba puntería. Uno por uno, los sicarios de Lorenzo cayeron, hasta que solo quedó el silencio.

Maximiliano estaba de rodillas, cubierto de sangre, con el rostro hacia el cielo sin estrellas. El aire olía a muerte. LA venganza. A algo roto que nunca volvería a ser entero.

—Lo pagarás, Lorenzo —murmuró, con la voz llena de hielo—. Te juro que lo pagarás muy caro; me has declarado la guerra.

Esa noche, en el muelle 17, Maximiliano Salvatore dejó de ser un hombre. Y se convirtió en el monstruo que el mundo temería.

Martín se acercó con cautela. Sus ojos, aunque acostumbrados a la muerte, se humedecieron al ver a su jefe roto, destrozado, abrazando el cuerpo sin vida de su mujer. Con un gesto silencioso, dio la orden a los hombres para que recogieran el cuerpo de don Salvatore. Sabía que esa noche quedaría marcada para siempre en la historia de la familia.

—Tenemos que irnos, Max. Esto no ha terminado, y no podemos quedarnos aquí —dijo, con la voz firme pero cargada de respeto.

Maximiliano no respondió. Solo asintió, apenas un movimiento de cabeza. Se inclinó y levantó el cuerpo de su esposa entre sus brazos. La sostuvo con una delicadeza que contrastaba con el escenario infernal que los rodeaba. Su cabello manchado de sangre, su rostro aún sereno y su vientre... donde ya no quedaba vida.

Caminaron hacia el coche blindado. Cada paso era un tormento. Al subir, Maximiliano se sentó en el asiento trasero con ella aún en sus brazos. La abrazó fuerte, como si con eso pudiera devolverle el aliento, el calor, el alma.

—¿Por qué te traje aquí...? —susurró, su voz rota.

Las lágrimas descendían sin resistencia por su rostro endurecido. Acarició la mejilla de su esposa y apoyó su frente contra la de ella.

—Fue una locura... no lo viste venir... Por favor, despierta...

Un grito le brotó desde el pecho, desgarrador, imposible de contener. Martín, desde el asiento del conductor, lo miró por el retrovisor. Bajó la mirada con dolor. No había palabras para calmar eso. Solo el silencio del camino de regreso a la mansión, donde nada volvería a ser igual.

Esa noche, en el asiento trasero de un coche ensangrentado, Maximiliano Salvatore perdió todo lo que alguna vez amó. Y con ello, nació el verdadero demonio que juró jamás perdonar, jamás olvidar.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Boda Relámpago con el Billonario

Boda Relámpago con el Billonario

6.8k Vistas · En curso · Robert
¿Te atreverías a casarte con un desconocido al que solo has conocido por un día?

¡Pues yo lo hice!

Después de la boda, me sorprendió gratamente descubrir que este hombre es en realidad un multimillonario oculto. No solo es increíblemente rico, sino que también me trata excepcionalmente bien. He encontrado mi felicidad...
Lucha entre Alfas (libro 3 de Híbrido Aria)

Lucha entre Alfas (libro 3 de Híbrido Aria)

24.5k Vistas · Completado · Jessica Hall
«Amigo», gruñe, haciéndome girar y descubrir que estaba justo detrás de mí, su mano agarrando mi brazo mientras me tira contra él.

«Papá», grito petrificado mientras lucho por librarme de sus garras. Mi padre y mi hermano Ryker salieron corriendo antes de que se congelara, lo que me hizo mirar al hombre que me había agarrado.

«Alpha Tate ha dejado ir a mi hija ahora», gruñe mi padre, acercándose a él, incluido mi hermano, al ver la expresión de miedo en mi rostro. Mi tío sale corriendo por la puerta antes de detenerse junto a mi hermano.

«Tate la dejó ir, caramba, ¿qué te pasa?» Le pregunta Damien. Sin embargo, Alpha Tate no me suelta, sino que me acerca más a él y veo a mi hermana salir corriendo con una expresión de pánico en su rostro.

«Mía». Gruñe detrás de mí, haciendo que todos se miraran, sin que nadie ocultara su asombro ante sus palabras. Mi hermano parece recuperarse más rápido antes de recurrir al alfa.

«Déjala ir, solo tiene dieciséis años, estás asustando a mi hermana»
Felices Para Siempre en Espera

Felices Para Siempre en Espera

56.3k Vistas · Completado · Elizma Du Toit
La universidad se suponía que sería un nuevo comienzo—un lugar para dejar el pasado atrás y descubrir quién es realmente. Pero la vida tiene una forma de lanzar giros inesperados, y cuatro chicos muy diferentes podrían cambiarlo todo.

Está el encantador desconocido de un encuentro casual, al que nunca esperó volver a ver—pero el destino claramente tiene otros planes. El dulce barista de la cafetería del campus, cuya sonrisa se siente como en casa. Su hermanastro, que no oculta su desprecio pero esconde más de lo que deja ver. Y luego está el amigo de la infancia que de repente ha vuelto, removiendo recuerdos que pensaba estaban olvidados hace tiempo.

Navegando el amor, la tensión y verdades no dichas, ella aprenderá que a veces el felices para siempre no es un destino—es un viaje lleno de sorpresas.
Escapando de nuevo de mi obsesionado señor de la mafia

Escapando de nuevo de mi obsesionado señor de la mafia

21k Vistas · Completado · H.Rowan Starling 🦋
Hay pocas cosas en este mundo más peligrosas que Felix Yeats, el despiadado líder de la mafia que ha conquistado el inframundo de Chicago. Es un hombre frío que siempre consigue lo que quiere y todo está a sus pies. Sin embargo, hay algo en él que nadie sabe... su encantadora debilidad: Isabelle Nash.

Belle es como una luz en este mundo oscuro, una joven que acaba de salir de la universidad y no sabe nada sobre la realidad de Felix, y mucho menos sobre los verdaderos colores del hombre que parece tan perfecto.

Sin embargo, uno no puede cambiar su naturaleza. La caída es inevitable, y la verdad siempre está esperando a ser vista. Pero, ¿abrirá Isabelle los ojos y abrazará las sombras que la rodean? ¿O escapará de su jaula y huirá de la dulce obsesión de Felix?
La desheredada de la familia multimillonaria

La desheredada de la familia multimillonaria

25.8k Vistas · Completado · nieveskarinagd
Isabella Sinclair lleva el apellido de la segunda familia más rica y prestigiosa del país, pero solo eso. Su padre, fue desterrado de la prominente familia, por contraer matrimonio con su madre, una mujer de procedencia humilde. Razón por la cual, Isabella nunca ha tenido ningún contacto con la familia de su padre.
Con apenas 22 años, Isabella se ha quedado sola y desamparada, viviendo en la calle, pues sus padres han muerto y el banco le ha quitado todo, debido a las deudas acumuladas.
Todo el mundo de Isabella se ha desmoronado, cuando algo increíble sucede. Ella recibe una carta de parte de la familia de su padre, los adinerados Sinclair, invitándola a una singular reunión familiar, la cual se efectuará en un crucero de dos semanas.
Al no tener un techo en el cual vivir, Isabella decide ir sin saber el giro que dará su vida durante este corto viaje, ¿Conocer a los Sinclair, significará su salvación o su perdición?
Luna Ascendente

Luna Ascendente

256.7k Vistas · Completado · khholderwrites
Creían que era una omega rota.
Se equivocaban.

Seren fue robada cuando era una recién nacida y criada en una manada que la trató como si fuera desechable. Golpeada y encarcelada, sobrevive ocultando su fuerza… hasta que un baile de apareamiento hace que el destino se estrelle contra su vida.
Con enemigos dispuestos a vender vidas y un pasado ligado al trono, Seren debe alzarse… o morir.
Un romance oscuro de hombres lobo sobre poder, destino y venganza.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

710.3k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria

Nirvana: De las Cenizas a la Gloria

29.5k Vistas · Completado · Lila Moonstone
Renacida con sed de venganza, la que una vez fue una heredera inútil regresó. Decidida a recuperar su dignidad, aplastó a quienes la habían agraviado y avanzó en su carrera de manera espectacular. Ahora, los pretendientes se agolpaban a su alrededor, incluyendo a un exmarido que había conspirado con su mejor amiga para arruinar su vida anterior.

¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

1.7m Vistas · Completado · Sherry
Maya se quedó helada cuando entró el hombre que atraía todas las miradas del salón. Su exnovio, que había desaparecido hacía cinco años, era ahora uno de los magnates más ricos de Boston. En aquel entonces, él nunca había dado pistas sobre su verdadera identidad; luego, había desaparecido sin dejar rastro. Al ver ahora su mirada fría, ella solo podía suponer que él había ocultado la verdad para ponerla a prueba, había decidido que ella era superficial y se había marchado decepcionado.

Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.

—¿Todavía estás enojado conmigo?

Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.

Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.

Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.

Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Emparejada con su Instructor Alfa

Emparejada con su Instructor Alfa

1.9m Vistas · Completado · Marina Ellington
Soy Eileen, la marginada de la academia de cambiaformas, todo porque no tengo lobo. Mi única salvación es un don para la sanación que me consiguió un lugar en la División de Sanadores. Entonces, una noche en el bosque prohibido, encontré a un desconocido al borde de la muerte. Bastó un roce, y algo primitivo se rompió entre nosotros. Esa noche me ató a él de una forma que no puedo deshacer.

Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.

Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Reconocida por un líder de la mafia

Reconocida por un líder de la mafia

19.1k Vistas · Completado · Oluwadamilola Eniola
Estaba nerviosa frente a sus ojos marrones de delincuente. Su cuerpo estaba agachado sobre ella, con las manos colocadas a ambos lados de la barandilla, sin que ella pudiera moverse, ya que sus ojos se clavaban en los suyos. Cuanto más se acercaba, más se agitaba violentamente su corazón. Se mordisqueó el labio inferior, no importa cuánto intentara evitarlo, él siempre regresaba.
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»


Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.