Capítulo 123 123

—Llama a tu madre.

Sebastián no discutió. Marcó y activó el altavoz.

—¿Ya se te pasó el enojo? —preguntó la señora Montiel.

—No estaba enojado. Estaba poniendo un límite.

—La pulsera puede cambiarse. El nombre no tiene que decidirse hoy.

—No se llamará Clara.

La respuesta llegó sin rodeos. Yo observ...

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