Capítulo 132 132

—Mi apartamento no está en venta.

Sebastián apoyó los brazos sobre la mesa.

—No dije que lo vendieras.

—Dijiste que dejáramos de llamarlo mío.

—Dije que buscáramos uno que también pueda ser nuestro.

—Eso implica dejar este.

—O conservarlo.

—Entonces tendríamos dos casas en Roma. Muy práctico.

—No ti...

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