Capítulo 16 16

―No soy tu prometida.

Apreté el teléfono hasta sentir dolor en los nudillos.

Al otro lado, Alessandro guardó silencio. Antes habría sabido qué ocultaba. Ahora solo escuchaba a un desconocido respirando dentro de mi pasado.

―Sigues enfadada ―dijo.

―Estoy ocupada.

Sebastián permanecía entre mis pierna...

Inicia sesión y continúa leyendo