Capítulo 30 30

—No vuelvas a despedirte por mí.

Sebastián se detuvo con la mano en la puerta del corredor.

—No te estoy despidiendo.

—Acabas de decir que dejarás de llamarme tu pareja si tomo el vuelo.

—Porque una pareja no desaparece al amanecer sin decir cuándo vuelve.

—Todavía no he decidido irme.

—Y yo todavía...

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