Capítulo 50 50

—No puedes prometerle a Emma que nadie morirá.

Sebastián mantuvo una mano sobre la puerta.

—Eso fue lo que dije.

—No. Dijiste que no supiste prometerlo y luego usaste su miedo para preguntarme por un hijo.

—No intentaba presionarte.

—Lo hiciste.

Regresó al centro de la sala.

—Emma cree que cualquier...

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