Capítulo 52 52

—Hace seis días.

Sebastián miró la fila, luego mi rostro.

—No subas.

—Ya cambié un vuelo por esta cita.

—Esto no es una cita.

—Tampoco es un embarazo confirmado.

El empleado volvió a llamarme. Entregué el pasaporte antes de que pudiera detenerme.

—Compra dos pruebas —dijo Sebastián.

—Comprar una ser...

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