Capítulo 64 64

—No tienes que renunciar hoy a un hijo que no existe.

Sebastián seguía de pie frente a Emma y me miraba.

—Tampoco quiero fingir que nunca importará.

—Importará cuando sepamos qué queremos, no mientras una niña espera que resolvamos nuestra vida antes del desayuno.

Emma levantó la bolsa de cartulina....

Inicia sesión y continúa leyendo