Capítulo 75 75

—No vas a contar nada que yo no autorice.

Mi madre dejó la maleta junto a la puerta.

—La carta ya existe, Daniela.

—Eso no te da derecho a usarla para entrar en esta casa.

Sebastián permaneció a mi lado, pero no intervino.

—Puedo irme —dijo él—. Esto pertenece a ustedes.

—Quédate. Quiero que escuche...

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