Capítulo 9 9

—Dani, ¿papá también va a dormir contigo?

Sebastián y yo nos quedamos inmóviles.

Él tenía la camisa arrugada entre mis dedos. Yo todavía sentía su mano en la cintura y el pulso desordenado por un beso que no había debido ocurrir.

Volvieron a golpear.

—¿Dani?

Me aparté de Sebastián y abrí apenas la p...

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