Capítulo 91 91

—No quiero que leas esas cartas conmigo.

Sebastián había regresado a México esa mañana. Yo seguía en Roma, frente a una taza de café que llevaba media hora intacta.

—No te lo pedí —respondió.

—Pero pensaste hacerlo.

—Pensé que quizá necesitaría que estuvieras.

—Necesitas leerlas sin convertir mi rea...

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