Capítulo 29 29

—¡Joder! ¡Porque nadie toca lo que es mío!...

Enmudeció en el momento en que estacionó el auto afuera del Cile. Helena tomó aire y volvió hablar.

—Recuerda que tú me liberaste, así que cuando yo me harté de esto me puedo ir. —Sin decir nada más, salió del auto azotando la puerta.

—¡Helena! —Alexande...

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