Capítulo 32 Almuerzas con él

Bicky

No pasan ni cinco minutos desde que dejo el teléfono sobre la mesa cuando vuelve a vibrar. Esta vez no lo miro. No quiero. Me quito los zapatos, dejo el bolso caer en el sofá y camino descalza hasta la ventana. La ciudad sigue igual de despierta que siempre, como si nada de lo que me pasa...

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