Capítulo 11 Una cruel realidad

Helena

—¿Está todo bien?

—¿No tienes trabajo que hacer?— respondí en automático. Sus ojos se expanden, me mira como si lo hubiese atacado a mansalva y diablos, eso era lo que había hecho.

—Mi horario terminó —trató de ser amable, a pesar del bofetón de palabras que le había propinado, tenía que adm...

Inicia sesión y continúa leyendo