NovelaGO
Mi cruel y despiadado jefe

Mi cruel y despiadado jefe

Pamela Hormazabal · En curso · 295.3k Palabras

595
Tendencia
7.4k
Vistas
204
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Sinopsis.
Físico de infarto, carácter de demonio. Así es como lo anuncian los tabloides más sutiles.
Timothy Blackwell es el dueño de la Cervecería Wings y el hombre más temido por todo el
mundo, pero quien lo odia a morir es su asistente, Helena Cadwell. Ella lo hace todo por él:
agenda sus citas, le cocina una vez a la semana, aguanta sus desplantes y sobrevive a sus ojos
azul acero que parecen ver más allá de lo que ella está dispuesta a mostrar.
​Helena cuenta los días para renunciar, pero hay un pequeño detalle: Timothy no la deja ir. ¿Por
qué mantener a tu lado a la persona que pareces detestar? ¿Cuáles son los verdaderos motivos del
magnate de la cerveza para no dejarla huir de sus garras?

Entre gritos y regaños, Helena descubrirá que el odio es un sentimiento demasiado cercano a la
obsesión y a un paso más de otros sentimientos…

Capítulo 1

Helena

Si la belleza fuera un pecado, Timothy Blackwell tendría un pase directo al último círculo del infierno de Dante.

Lo miré mientras entraba a las oficinas de la Cervecería Wings. Un metro noventa de hombros anchos envueltos en un traje azul marino hecho a medida, casi diría que lo cosieron en su piel, el cabello negro como el ala de un cuervo perfectamente peinado hacia atrás y esos ojos azul acero

que, si te descuidabas, podían congelarte la sangre a diez metros de distancia. Tenía labios de muñequito, de esos que parecen diseñados para besar con delicadeza, pero que él solo usaba para escupir órdenes y humillaciones.

Porque digamos las cosas como son, ¡Es un verdadero hijo de puta! y yo soy su adorable y conciliadora asistente, ama de llaves, cocinera y niñera personal.

Miré mi reloj: 8:00 a.m. en punto. Mi tortura diaria acababa de comenzar.

Vamos, Helena ¡Fighting!

—Cadwell —soltó sin siquiera mirarme, su voz era un barítono profundo que vibraba en mi pecho a pesar de mi resentimiento—. Si ese café no está a setenta grados exactos sobre mi escritorio en los próximos treinta segundos, puedes empezar a buscar trabajo en una cafetería de mala muerte, porque será el único lugar que te contrate tras mi referencia.

Apreté los puños bajo el escritorio. Buenos días para ti también, pedazo de animal, pensé. Pero mi sonrisa profesional, esa que había aprendido con el tiempo, se mostró en mis labios rosa palo.

Respira, Helena, todo tiene su razón de ser y eso hice, respirar y fingir como lo había hecho todos estos años.

—Está en su escritorio, señor Blackwell. Sesenta y cinco grados, para ser exactos. Sé que le gusta que se enfríe mientras revisa el informe de producción —respondí con mi mejor cara de asistente que no quiere cometer un asesinato y la satisfacción de haber hecho lo correcto.

Él se detuvo en seco frente a la puerta de su oficina y giró lentamente. Me recorrió con la mirada, desde mis zapatos planos hasta el chongo algo desordenado en mi cabeza. Sus ojos se entrecerraron.

—¿Te pagan por pensar o por obedecer? —dio un paso hacia mí, invadiendo mi metro cuadrado. Olía a sándalo, éxito y a un ego tan grande que apenas cabía en el edificio—. No me gustan los subordinados que intentan adivinar mis preferencias. Me gustan los que hacen lo que se les dice.

—Llevo tres años siendo su asistente, cocinera y niñera, señor —le recordé, manteniendo la mirada y aguantando la rabia—. A estas alturas, no adivino. Sé que si el café está a setenta grados, usted se quema la lengua y me culpa del cambio climático.

Hubo un silencio tenso. Vi una pequeña vena palpitar en su sien. Timothy Blackwell era el hombre más cruel del planeta, y yo era la única que se atrevía a devolverle los golpes…verbalmente, claro.

—El informe de ventas de la nueva cerveza Dark Wing —dijo ignorando mi comentario—.Tiene errores.

Joder y ahí vamos…

—¿Errores? Lo revisé tres veces anoche antes de salir a las once de la oficina.

Él sacó la carpeta de su maletín de cuero y la lanzó sobre mi escritorio con un golpe seco.

¿Cuándo se la llevó?

—La coma en la página seis está en el lugar equivocado. Arréglalo. Y Cadwell… —se acercó a mi oído, y por un segundo, su aliento cálido me erizó la piel—. La próxima vez que uses ese perfume de vainilla tan barato, asegúrate de no estar cerca de mí. Me distrae de lo mucho que detesto tu ineficiencia.

Se dio la vuelta y cerró la puerta de su oficina con un estruendo que hizo temblar mis fotos familiares.

Me dejé caer en mi silla, exhalando el aire que no sabía que estaba reteniendo. Lo odiaba. Realmente lo odiaba. Había pasado tres años soportando gritos, desplantes y horarios inhumanos en la cervecería. Cualquier otra persona habría renunciado a los tres meses, pero yo no. Había algo en su crueldad, algo en la forma en que sus ojos buscaban los míos después de un regaño, que me mantenía atada a ese escritorio.

Miré la puerta cerrada de su oficina.

—Un día de estos, Blackwell —susurré para mí misma—, voy a ser yo quien te dé las órdenes a ti.

Pero sabía que mentía. Porque mientras él fuera el jefe y yo la asistente que sabía exactamente cómo le gustaban los huevos por la mañana y qué marca de dentífrico usaba, el poder seguía siendo suyo. La verdadera pregunta era ¿Por qué, después de tres años de llamarme ineficiente, tonta, alimaña y otra sarta de epítetos aún no me había despedido?

Abrí la carpeta de la página seis. No había ningún error en la coma. El muy idiota solo quería molestarme.

—Hijo de su santa madre…

Sonreí con amargura. Este iba a ser un día largo.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

La Última Cláusula del Multimillonario

La Última Cláusula del Multimillonario

582.3k Vistas · Completado · Benedicta Nkemjika
—Fírmalo —dijo él.

Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.

Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.

Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.

Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…
Santos del Diablo - Darkness

Santos del Diablo - Darkness

11k Vistas · Completado · amy worcester
Darkness es un alma atormentada con un pasado torturado. Está perdiendo lentamente su lucha contra la dolorosa oscuridad que le da su nombre. Mientras respondía a una llamada de auxilio de un amigo cercano, conoció a una joven que calmó su alma y trajo luz a su oscuridad. Nunca supo su nombre y no la volvió a ver durante el resto del viaje.

Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.


Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.

Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?


Darkness se sentó en el sofá junto a ella.

—Nunca supe tu nombre.

—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.

—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.

Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
Desterrada por El Alfa, Reclamada por El Rey Licántropo

Desterrada por El Alfa, Reclamada por El Rey Licántropo

176.3k Vistas · En curso · BL Kiara
Durante seis años, Cassandra puso el corazón en criar al hijo de su esposo, Rowan. Su mundo se hace añicos cuando regresa su primer amor, Nadia, y se revela que es la madre biológica de Rowan.
Su esposo Alfa se acuesta descaradamente con Nadia en el lecho matrimonial y rompe sin piedad el vínculo de pareja con Cassandra.
Despojada de su título de Luna, la humillan en público cuando su esposo declara: —Mi hijo no necesita a una asesina como madre.

Peor aún, el niño de seis años al que ella salvó la rechaza por completo. Gritando: —Tú no eres mi mamá—, ignora sus pesadas cadenas y sus súplicas desesperadas, y en su lugar corre a abrazar a Nadia.
Desterrada y deshonrada, Cassandra apenas sobrevive a un accidente de auto casi mortal, solo para descubrir que está embarazada del hijo de su exesposo traidor.

Cinco años después, renace de las cenizas como la médica de élite, —la doctora Frost—. Cuando el antes arrogante Alfa es envenenado y está muriendo, le suplica ayuda y perdón. Pero ella simplemente se da la vuelta y se marcha.

¿Cómo se cobrará Cassandra su venganza definitiva? Y cuando su hija de cinco años es golpeada por una enfermedad grave, ¿obligará este giro trágico a un punto de quiebre en su enredo mortal?
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)

La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)

16.9k Vistas · En curso · Margarette Grey
«Soy un monstruo, señorita Hart. No querrías ni querrías verme...» Es misterioso y brillante, rico y prominente, pero nadie lo ha visto en persona. Bueno, nadie debería verlo, esa es una de sus muchas reglas. Nadie puede tocarlo tampoco; esa es otra regla. Excepto yo, porque he infringido todas las reglas. Ahora me siento extremadamente atraída por él. Su peculiaridad está fuera de este mundo, y su belleza va más allá de lo físico. Pero el Maestro tiene sus propios demonios y está siendo perseguido por su brutal pasado. De repente, nos hemos convertido en el reflejo de las pesadillas de los demás. Me doy cuenta de que el Maestro y yo no somos tan diferentes. ¿Este vínculo recién descubierto es solo otro destino incierto que podría agravar nuestras heridas, o por fin va a ser nuestra redención?
Cadenas de Seda y Foco

Cadenas de Seda y Foco

32.2k Vistas · Completado · Diana Matthew
Mis ojos se cierran, mi mente y mi cabeza compitiendo entre sí mientras los dientes de Xerxes rozan mi labio inferior, provocando un jadeo que él aprovecha al máximo y mete su lengua en mi garganta, explorando y saboreando mi cálida cavidad. Por primera vez, me encuentro luchando por mantener el ritmo del fervor del beso. Xerxes me besa con la intención de poseer, es puro y crudo, sin dejar espacio para nada más. Me jala con una fuerza contra la que no lucho mientras caigo en el regazo de Xerxes, colocando voluntariamente mis rodillas a ambos lados de sus caderas y lo cabalgo, mis brazos rodeando su cuello y me dejo ser poseída por este hombre dominante.


Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.

Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.

En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

1.7m Vistas · Completado · Sherry
Maya se quedó helada cuando entró el hombre que atraía todas las miradas del salón. Su exnovio, que había desaparecido hacía cinco años, era ahora uno de los magnates más ricos de Boston. En aquel entonces, él nunca había dado pistas sobre su verdadera identidad; luego, había desaparecido sin dejar rastro. Al ver ahora su mirada fría, ella solo podía suponer que él había ocultado la verdad para ponerla a prueba, había decidido que ella era superficial y se había marchado decepcionado.

Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.

—¿Todavía estás enojado conmigo?

Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.

Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.

Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.

Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Una beta para el alfa.

Una beta para el alfa.

289.8k Vistas · Completado · Catalina
Por un lado, está Raine Dubois, una joven beta de veintidós años, que, tras la infidelidad de su último novio, ha decidido renunciar al amor, incluso, al de su propio compañero, pues asegura que, con su mala suerte, este la engañará al segundo de reconocerla.

Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.

Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.

Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.

¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?

¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?

Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
Emparejada con su Instructor Alfa

Emparejada con su Instructor Alfa

1.9m Vistas · Completado · Marina Ellington
Soy Eileen, la marginada de la academia de cambiaformas, todo porque no tengo lobo. Mi única salvación es un don para la sanación que me consiguió un lugar en la División de Sanadores. Entonces, una noche en el bosque prohibido, encontré a un desconocido al borde de la muerte. Bastó un roce, y algo primitivo se rompió entre nosotros. Esa noche me ató a él de una forma que no puedo deshacer.

Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.

Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

734.8k Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Bethany: Su Pequeña Loba

Bethany: Su Pequeña Loba

282k Vistas · En curso · Becky J
Bethany tiene 14 años y es hija de un guerrero en la manada Moonshine. Su vida es perfecta hasta esa noche que pone su mundo patas arriba. Unos renegados atacan su manada, dejándola sola para cuidarse a sí misma y a su sobrina de 6 meses, Bella. Logra escapar de la manada a salvo, pero ¿por cuánto tiempo? Hay alguien que quiere a Bethany como su compañera y está dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirla.

Tan pronto como Bethany piensa que está segura, se equivoca una y otra vez. ¿Cómo logrará escapar de la oscuridad que acecha? ¿Será obligada a ser la compañera de alguien o hay alguien ahí fuera que pueda salvarla?

Orden de lectura recomendado de la serie El Pequeño Lobo
Amada por el Gamma ~ La historia de Jack y Ashley
Su Pequeño Lobo ~ La historia de Liam y Bethany
Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex

Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex

800.9k Vistas · En curso · Syliva.D
Toda mi vida he sido la hija de repuesto. A mi hermana Beatrice le dieron todo: amor, atención, el trato de niña dorada. A mí me tocaron las sobras y los recordatorios de que no era suficiente.

Hasta que descubrí que Niall, guapísimo alfa de la manada vecina, era mi pareja destinada. Por fin llegaba mi turno de ser elegida.

Dios, qué ingenua fui.

Cuatro años de compromiso infernal. Teñiéndome el pelo de rubio para complacer sus gustos. Metiéndome en vestidos ajustados, haciendo de su sirvienta personal… solo para oír que serviría más como empleada que como pareja.

Todo porque su corazón le pertenecía a mi hermana.

Esa noche, tiré sin querer el portarretratos con su foto. Me abofeteó. Fuerte. Dijo que nunca estaría a su altura.

Así que lo abofeteé de vuelta, hice pedazos su foto y acepté su rechazo.

Creí que ahí terminaba todo. Hasta que los encontré en el club, riéndose de lo patéticos que habían sido mis cuatro años de intentos. Todo el compromiso había sido su juego enfermo.

Borracha y furiosa, hice algo imprudente con mi misterioso vecino. El alfa Hudson, rostro esculpido por los dioses, peligro en cada línea perfectamente hecha a su medida.

Lo más importante: es el némesis de mi ex.

¿Y qué? El mejor sexo de mi vida.

Pensé que sería un simple encuentro de una noche para olvidar.

Me equivoqué otra vez.

Es más rico que Niall, más poderoso que mi familia e infinitamente más peligroso.

Y no piensa dejarme ir.

Esta vez, no voy a ser la segunda opción de nadie.
La única sangre

La única sangre

553k Vistas · Completado · MinnieMeenyMinyMoe
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Adrian y una imagen muy sucia recorrió mi mente, haciendo que me ardiera la cara.

Oh, diosa...

Si hubiera sido solo yo, podría haber dejado que mis dedos se deslizaran entre mis muslos. Era como si se me hubiera pasado por la cabeza una película porno. No sabía nada de Aiden y Logan, pero Adrian seguramente podía oler mi excitación desde donde estaba.

Quería que detuviera esta maldita invasión de mis pensamientos; no quería que siguiera jugando así con mi mente.

La imagen de Adrian desnuda en mi cerebro me sonrió y dijo: «No puedes detener esto, Celeste. No hasta que todos en esta maldita habitación entiendan que eres mía».


Moon Winters, una mujer sencilla que lleva una vida sencilla entre los humanos, se ve repentinamente arrojada a un mundo lleno de hombres lobo, vampiros y brujas. Toda su vida resulta ser una mentira y se da cuenta de que está lejos de ser humana. Con solo sus dos voces interiores y su instinto como guía, tiene que encontrar una manera de sobrevivir...

Y tendrás que elegir entre sus dos compañeros: el peligrosamente seductor rey alfa Adrian Wolfe y el ardiente y encantador segundo al mando de Vampire Kingdom, Aiden Vamp. Aunque Adrian Wolfe ya está casado con su esposa embarazada, Aiden tiene otros secretos que esconder.

¿Lo descubrirá a tiempo? ¿O será demasiado tarde para ella?