Capítulo 219 No es solo uno

Alma

Tener a un hombre de casi dos metros y algo así como noventa kilos de puro músculo desplomado a tus pies no es algo que se vea todos los días. Y menos cuando ese hombre es tu esposo, el mismo que ahora maneja barriles de roble como si fueran juguetes y que jura protegerme de tormentas y mareja...

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