Capítulo 30 Lo que había escondido

Helena

El silencio de mi apartamento era el único refugio que me quedaba tras el desastre en la oficina. Me había quitado el traje, ahora arruinado por manchas color ámbar y el olor a cerveza. Había colapsado. Sentía como si me hubiera despojado de una armadura que ya no podía sostener.

Entré en la...

Inicia sesión y continúa leyendo