Capítulo 34 Olvidé lo más importante

Helena

Desperté con el peso de un brazo posesivo rodeando mi cintura, el calor de una respiración lenta y caliente contra mi nuca, pero lo más escandaloso era la durísima erección que chocaba con mi trasero. Por un segundo, en medio de un sueño ligero, casi inquieto, olvidé quién era. Olvidé que tr...

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